2/24/2014 “Lunes último”

Los lunes de tedio los dedico a cercenar la herida que dejaste, el gato relame sus bigotes mientras busco en tus fotografías una pista del cariño prometido. Enciendo una vela y hechizo la sonrisa que antes era solo mía.Te barro de los rincones de la cama y perfumo tu recuerdo entre los pliegues de las sabanas. Me bebo el té intranquila y leo al aire el recuerdo de nuestro deseo fugaz, leo las caricias sonámbulas que me regalabas meses atrás. Los lunes de tedio los dedico al impulso de volverte a desear. 

Andromeda

Ya no existe aire que quiera respirar si no aquel que emana de tus labios mientras dices mi nombre. No he conocido luz en el cielo que se equipare al brillo en tus ojos. Sabor en la tierra mas dulce que el de tu sexo.

Me tienes adicta a tus labios, a su poesía oculta, al aroma de tu piel mientras duermes, a tus cabellos enrededados en la nuca, a tu manera de levantar la ceja con asombro.

Adicta a tu pálida piel llena de constelaciones marrones, ese universo de misterios y cicatrices que te cubre.

Beso de una en una tus estrellas, beso todos y cada uno de los rincones que componen el mas bello poema, un poema caminante, un poema prohibido para los demás, el obsequio que no merezco, interminable poema, en tí me viviré el resto de los días.

Eres y serás, por siempre, la razón de mi poesía… 

02/05/2014

Me gustas así, a distancia, indiferente, crédulo de mis palabras, de mis caricias egoístas que solo buscan saciar el deseo de hacerte desear.

Vulnerable ante la ilusión, víctima de la fantasía, a la expectativa de mi presencia furtiva en tu habitación, paranoico por las caricias que da la brisa en tus cabellos cuando caminas solo entre la oscuridad.

Para tí estoy en cada rincón, asomando por la ventana, detrás de las rocas y árboles a tu alrededor,  el perfume de mis labios está en todos los dobleces de tu piel oculta, esa piel que solo puede ser leída por la lengua de una hija nacida en tierras áridas, esa piel que solo es descubierta por las manos de una sirena, aquella que solo conoce el mar del deseo que le provocas.

Media noche

Escribo la mejor poesía de media noche.

Tocando tu recuerdo, a solas y con tu aroma perdido entre los pliegues de mi abrigo, me urge decirte mi nombre pero la magia está maldita, esta poesía está maldita, las noches en celo me tienen maldita.

Este deseo me tiene atrapada en complicada situación; escribo para alejarme del dolor y cada que te escribo te me clavas más, cada vez más profundo. Me perforas con ávida lengua,robas cada aliento dejando como evidencia la húmeda superficie de mi piel.

Si lograra escapar seguria escuchando tus versos una y otra vez, las promesas rotas, las ilusiones, todo y nada de esto me alimenta. Haces que mi mano emprenda vuelo a media noche, con el deseo a punto de estallar; te escribe besos, caricias y lagrimas, te cuenta la melancolia de no tenerte, de nunca haberte tenido, te habla en silencio desde un rincón de la recamara bajo una clara luz de vela.

Te pide una noche, te pide un beso, te pide todo y nada, se sabe maldita y no firma, te envia cartas esperando que respondas, esta mano loca nos domina, su deseo de encontrarse con tus dedos a hecho que todo el cuerpo desee estar entre ellos, nos entregariamos sin pensarlo.

A veces caminamos por la playa, nos lavamos los pies en el agua helada, y volvemos con las plantas cubiertas en lodo, esa cálida arena intentando proteger a tan joven cuerpo de sus locuras de media noche, hay quien me lleva abrigo, no saben que el único frío que siento es el que llevo dentro,  aquel causado por no poderte encontrar.

Un alma maldita, dueña de una mano impulsiva bajo el don de la poesía, espero el día en que decidas convertirte en mi interminable poema. A partir de ese día te amaría con la locura impulsiva de la misma pluma maldita a medianoche.

A una vasija vacía

Pero la arcilla, sin importar cuan fría viene del calor de la tierra. Besa la arena, besa la primavera y si se quiebra… las lagrimas unirán las ranuras del alma.

No temas del polvo que te compone si no de los vientos que se los llevan. No huyas de la lluvia sino de las tormentas de arena.
No recites poesía a una vasija vacía, el eco de tus palabras volverá a tí con estrépito silencio.

No se puede amar a una vasija vacía. 

Anonymous asked:

¿Que te inspira a la hora de escribir?

Hace un tiempo encontré mi inspiración. Encontrar la inspiración y saberle imposible te ayuda a tener eterna inspiración, esperar que un día ese ser platónico te volteé a ver y te diga “al fin te escuche”… por eso escribo, para que él me escuche, mientras siga sin escucharme seguiré escribiendo. 

Sirena

Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene su asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.
Mario Benedetti
Pintura de Anna Maria Elisabeth Jerichau-Baumann - A Mermaid (1868)