Man can never know the loneliness a woman knows. Man lies in the woman’s womb only to gather strength, he nourishes himself from this fusion, and then he rises and goes into the world, into his work, into battle, into art.

He is not lonely. He is busy. The memory of the swim in amniotic fluid gives him energy, completion. Woman may be busy too, but she feels empty. Sensuality for her is not only a wave of pleasure in which she is bathed, and a charge of electric joy at contact with another. When man lies in her womb, she is fulfilled, each act of love a taking of man within her, an act of birth and rebirth, of child rearing and man bearing.

Man lies in her womb and is reborn each time anew with a desire to act, to be. But for woman, the climax is not in the birth, but in the moment man rests inside of her.

Cuando dejas de escapar de tus temores; Es entonces cuando comienzas a ser tu mismo, con las garras y los dientes que siempre tuviste, con las fuerzas y los ánimos que no pensabas tener, con el valor y la convicción de ser tu mismo, por y para ti.

Cuando dejas de escapar de tus temores te conviertes en tu yo real, en tu yo completo, en el potencial explotado. Cuando enfrentas tus temores no te abruma la angustia, te envuelve la libertad y una tranquilidad sobre la aceptación, abrazas los errores, los adornas con lecciones y les das un espacio en tu memoria, gracias a ellos “Hoy eres Tú”.

2/24/2014 “Lunes último”

Los lunes de tedio los dedico a cercenar la herida que dejaste, el gato relame sus bigotes mientras busco en tus fotografías una pista del cariño prometido. Enciendo una vela y hechizo la sonrisa que antes era solo mía.Te barro de los rincones de la cama y perfumo tu recuerdo entre los pliegues de las sabanas. Me bebo el té intranquila y leo al aire el recuerdo de nuestro deseo fugaz, leo las caricias sonámbulas que me regalabas meses atrás. Los lunes de tedio los dedico al impulso de volverte a desear. 

Andromeda

Ya no existe aire que quiera respirar si no aquel que emana de tus labios mientras dices mi nombre. No he conocido luz en el cielo que se equipare al brillo en tus ojos. Sabor en la tierra mas dulce que el de tu sexo.

Me tienes adicta a tus labios, a su poesía oculta, al aroma de tu piel mientras duermes, a tus cabellos enrededados en la nuca, a tu manera de levantar la ceja con asombro.

Adicta a tu pálida piel llena de constelaciones marrones, ese universo de misterios y cicatrices que te cubre.

Beso de una en una tus estrellas, beso todos y cada uno de los rincones que componen el mas bello poema, un poema caminante, un poema prohibido para los demás, el obsequio que no merezco, interminable poema, en tí me viviré el resto de los días.

Eres y serás, por siempre, la razón de mi poesía…